¡Fuerte! No puedo estar sin ti. El tiempo que pasa, que presta, que me trae por esta calle, la amargura y del lamento.
Que yo sé que las sonrisas que se dibujan en mi cara tienen que ver con la besa, que abanica, tirada, tan despacio, tan deprisa, tan normal y tan extraña, que me parto la camisa. ¡Fuerte! Tú me rompes las entrañas, me trepas como una araña, bebé de sudor que empaña el cristal de mi habitáculo, y de poco la mañana despierto y no tengo alas, y hoy está durmiendo mi almohada.
Está empapada. Todavía sigo en sueños, mi real y muy profundo, tus ojos no tienen dueño porque no son de este mundo, que no te quiero mirar, pero es que cierro los ojos y hasta te veo por dentro,. Te veo en un lado y en otro, en cada foto, en cada espejo, en las paredes del metro y en los ojos de la gente, hasta en la sopa más caliente, loco, yo me estoy volviendo, que yo sé.
Que las... ¡Oh, oh, oh, oh! ¡Oh, oh, oh, oh!
¡Oh, oh, oh, oh! ¡Ah, ah, ah, ah, ah! ¡Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh!
¡Muchas gracias! ¡Fuerte el aplauso para el grande, para el magnífico, para el jefazo, Isidro! Vale, vale, que se viene arriba, que se viene muy arriba, ¿?
Cuidado. ¿Qué tal? Bueno, vamos a ser claros, rápidos, concisos y al pie.
Como España, campeona del mundo. ¡Viva la Virgen del Rosario! ¡Viva!
¡Vivan las peñas de Torre Pacheco! ¡Viva! ¡Viva el pueblo de Torre Pacheco!
¡Viva! ¡Y viva España! ¡Ahí está!
Yo quiero ver un aplauso antes de nada a los técnicos de sonido que llevan aquí desde el viernes y a Gil y a su equipo grabando. Un aplauso a esa gente, Sonotech. Sergio, grande el trabajo que estáis haciendo, de verdad.
Nosotros estamos aquí, pero esa gente está aquí abajo. Así es que, bueno, esto va a ser rápido. Saludar a todas las peñas y con todo nuestro cariño repetimos aquí en el Bando de la Huerta y para nosotros tocar en Torre Pacheco es lo más grande.
Así es que, con todo nuestro cariño... Yo soy. Otro regalo, otro regalo.
¿Qué quieres, ladrón? ¿Qué quieres? Gracias, gracias.
Muchas gracias, de verdad. Soy de aquellos que sueñan con la libertad, capitán de un velero que no tiene mar. Soy de aquellos que viven buscando un lugar.
Soy Quijote de un tiempo que no tiene edad. Y más me gustan las gentes que son de verdad. Ser bohemio o poeta, ser volcán que va.
Soy cantor de silencios que no viven paz, que presume de ser de la unión. Dejamos un grande para coger a otro grande. Vamos a ver algo.
A ver, solo un momentito. Aquí alguien ha perdido unas llaves de una moto o de algo y se va a tener que ir andando a su casa, o si va borracho, le viene bien que me haya encontrado sus llaves. Aquí hay unas llaves de quien sean, que venga aquí a buscarlas.
La que nunca se olvida, podré reír, soñar y bailar disfrutando la vida. Olvidaré la tristeza y el mar y las penas del mundo, y escucharé los violines cantar en la noche sin rumbo. ¿Qué pasará?
¿Qué misterio habrá? Puede ser mi gran noche. Y al despertar ya mi vida sabrá algo que no conoce.
La, la, la, la, la, ¿qué misterio habrá? La, la, la, la, la. Ay, ay, ay.
Gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias. Camisa atrapirada, me la mojada, me puse los zapatos, me pegué una perfumada, me voy a bailar a la tanta, tórname una cuan. Soy el rey de la noche, salgo con la band.
Voy con los muchachos, pero está medio lento. Hay un amor que son... Ni me escapo ni te espero.
Hago todo lo que puedo pa' que estemos juntos. Nada me importa si no… Cuando todo lo que puedo pa' que estemos juntos.
Pachaco. Y me miras, ni te quiero, ni te escucho, ni te creo, pero siento que me muero cuando os veo. Un trocito de un himno, a ver quién se lo sabe.
Hay una mujer por ahí, mujer de un compi mío que me la pidió y yo cumplo tocándola. Sí, a ver, ¿quién conoce esta canción? Cómo yo te amo, cómo yo te amo, convéncete, convéncete, nadie te amará.
Cómo yo te amo, cómo yo te amo, olvídate, olvídate, nadie te amará, nadie te amará, nadie porque yo te amo con la fuerza de los mares, te amo con el ímpetu del viento, te amo en la. Distancia y en el tiempo, yo te amo con mi alma y con mi sangre, yo te amo como un niño su mañana, yo te amo como el hombre su recuerdo, yo te amo. Si es normal que me pierda un día de las fiestas de la Unión para venir con todos vosotros.
Estoy enamorado de vosotros. ¡Viva Machego! Más invitada a bailar esta espectacular.
No he terminado, ya sé que me voy a querer quedar. Tienes un brillo especial, una manera de hablar, que sin saber lo que dices ya estoy convencido. Tengo todo preparado, Juan, ustedes, listamos, vamos, y no me hace falta regresar.
¿Cómo oíste? Toma mi mano y bésame esto jamás. Ya te estoy llegando a picar, apuntar es para que vuele por los aires lo que más.
¿Cómo no te voy a curar si haces que me quiera quedar? Y llevada fuera de casa tanto ya. Has conseguido cambiar lo que creía real y me he quedado despierto por pasar un rato más.
Va siendo hora, ¿no? Que mañana hay que trabajar, ¿no? Un ratico más, ¿no?
Que no hace daño, ¿no? Puede que me deje llevar. Puede que levante la voz.
Puede que me agarre sin más. Quiero ser tu perro fiel, tus grados sin rechistar, y luego me desatarás, hazme que me dices después. Entiéndalo, pues, me dices que estoy en colorío, empieza a pensar.
Es va para ti. Tú sabes que te va a alcanzar, que a veces lo mereces, que nunca es para tanto. No harías otros veinte años más, ya se ha dormido la ciudad y quedamos los de siempre, solo un sobresalto.
Te recuerdo que soy de verdad, salgo de mi propio cuerpo, hablo de una forma extraña, odio el tipo del espejo, unos siete días por semana, casi ya no veo puerto, solo hay una cosa clara, fuimos demasiado lejos y ninguno se cubrió las… Ah, ah, ah. Como si ya no te jugaras nada, como si fueras a morir mañana, aunque no veas demasiado lejos.
Como si no supieras que… Como si fueras a morir mañana. Oh.
Hoy nadie te va a perdonar ni los tuyos ni los haters, buenas el impacto, bienvenidos a la… El juego. Y se viene la locura de saber que nadie más estará nunca a la altura de los besos que me das.
Y se viene con más fuerza, con más ganas de gritar, que harás hasta que amanezca, que sin ti yo no sé estar. Pacheco, por hacer que un año más yo esté aquí. Muchas gracias por darlo todo, sois unas putas máquinas.
Y el 27 también. Dos elementos muy gordos, ¿? Pero es que este...
Este es un fuera de serie. Con su trombón no se recoge, sale más que el camión de la basura. Y creo que está soltero.
¡Ah, no! Pues no está soltero. Nueva noticia: toca el trombón y no está soltero.
¡Fuerte el aplauso al trombón para Valero! Ha sudado, siempre ha sudado con los metales. Hace el deporte que más miedo me da a mí del mundo entero, que es el fútbol americano.
De vez en cuando me dice que si nos revolcamos peleando o que me quiere reventar el cabrón. Pero tiene un corazón, vamos, no cabe en la carpa. ¡Fuerte el aplauso a la trompeta para Valentín!
Justo detrás mía, siempre detrás mía, el jefazo, como lo llamo yo. Si queréis que vayamos a una fiesta vuestra, tenéis que llamarlo a él. Así que es el que manda, el que me ha traído hasta aquí y el que hace que venga todos los años aquí.
¡Fuerte el aplauso a la batería para Isidro! Ha sudado. Un currante, pero también un renegón de cuidado.
Es un máquina. Nos cuida, nos lleva el equipo, lo monta, lo gafa, te faltan unos cables, te los pongo yo, te falta un soporte y te lo pongo yo. Así que, aparte de ser un currante, ¡a los teclados, Antonio!
¡Amibera, siempre Amibera! El alma musical de Calle del Ritmo. Se curra todas las canciones para que las toquemos claras todos.
Es un fuera de serie, así que, ¡fuerte aplauso para la guitarra, para Caio! Bueno, y delante, el que más brilla, y no por nada, porque no tengo pelo. Un honor, un placer, estar un año más aquí, a la voz y chapurreando la guitarra para vosotros con el corazón, Basilio desde La Unión.
Hola, yo venía a decirte que bailaras a mi lado, que esta noche estás tan guapa, visto más guapo callado, y lo siento, no sabía que llovía. Que se muera por ti, pero no me compadezcas porque asumo la derrota y tú eres tan perfecta, que solo un perfecto idiota que se vuelve más pequeño de minuto casi nada. ¿Empezamos a tocar o qué?
Hemos calentado ya. Nos echamos una foto y empezamos el concierto. Enrique, un aplauso a Enrique, que lleva aquí todo el bolo echando fotos.
¡Enrique, Enrique, Enrique! Se llama Antonio, pero yo le digo Enrique. Nos echamos una foto y seguimos.
Bueno, unos temicas y nos vamos. Solamente queremos deciros que el que lleve ropa limpia, que se eche para el lado. Y respetar a los técnicos, por favor, que se lo están currando, con todo nuestro cariño.
Orgulloso de estar entre el proletariado, pues sin pim, sin llegar a fin de mes, sin tener que sudar y sudar, para ganar nuestro pan. Colchón, bañado en sudor.